Podría creerse que la música no es un elemento significativo para la supervivencia del ser humano, pero se ha comprobado científicamente que escucharla aumenta la producción de dopamina en el cuerpo.
La dopamina, conocida como uno de los “mensajeros alegres” en el cerebro, es una hormona y neurotransmisor del sistema nervioso central. Esta influye considerablemente en el comportamiento y el estado de ánimo del ser humano, pues cumple importantes funciones en varios aspectos como humor, motivación y recompensa, aprendizaje, funciones motrices en general y emociones; así como también cumple una función importante en la regulación de la prolactina.
La dopamina, además de generar estados de placer, está relacionada con el desarrollo de adicciones, es por ello que algunas sustancias como la nicotina, el alcohol, la heroína, la cocaína y otras drogas logran la liberación de esta hormona, sin embargo, las neuronas de los adictos de sustancias nocivas tienden a acostumbrarse a una elevada cantidad de dopamina por lo que pasan, de consumirlas en búsqueda de un estado de bienestar, a consumirlas para detener la sensación de malestar; en esta fase el cerebro les exige más para lograr el mismo efecto. Lo interesante de esto es que la única “droga” sana que cumple las mismas funciones en cuanto a la liberación de esta importante hormona es la música.
Comprobado por científicos del Instituto Neurológico de Montreal y de la Universidad McGill, en Canadá, la música es realmente efectiva en la activación de las zonas en donde se produce la dopamina, por ello es un excelente aliado para mantenerse bien, y lograr una mente sana y feliz en un cuerpo sano.
El exceso de estrés reduce los niveles de producción de dopamina en el cerebro. ¡Escucha música y sé feliz!


















Me parece muy interesante este articulo ya que yo también me preguntantaba que efecto le hacia o hace la música al cuerpo, ya que es muy evidente el cambio de animo cuando escucho canciones navideñas como las gaitas, la leyenda de Bob Marley cuando voy a la playa, y la música llanera cuando desayuno entre otras. Utilizo la música también para relajarme y muchas veces para quedarme dormido, la llamo mi medicina musical.