Hablemos del desayuno, y comencemos diciendo que es la primera comida que se consume en el día, siempre por la mañana. Pero la mañana es hasta mediodía, y queremos destacar que los beneficios del desayuno se obtienen cuando se toma a primera hora, luego de levantarse. De las tres comidas principales que debemos realizar diariamente, el desayuno es la más importante del día.
Luego de pasar aproximadamente 12 horas, transcurridas desde la cena del día anterior, debemos pensar y estar conscientes de que requerimos y necesitamos ingerir alimentos urgentemente, para iniciar un día de trabajo, de deportes, de estudios, entre otros; con la energía suficiente y necesaria para realizar cada una de las actividades diarias, independientemente de la edad y el sexo, de la labor que realicemos o de estar sometido a dietas, siempre, léase bien, siempre el desayuno es fundamental.
El organismo de una persona que no ha desayunado, sea niño, adolescente, adulto, mujer u hombre; utiliza las reservas de energía y al agotarlas busca la energía consumiendo los músculos, con las consecuencias que ésto acarrea, además, el individuo pasa un día con decaimiento general, mal humor, falta de concentración, dificultad en el aprendizaje, bajo rendimiento intelectual y físico, con un estómago que comienza a secretar sustancias, que en vacío afecta sus paredes con los daños que ocasiona en un plazo variable.
Un buen desayuno se puede elaborar con diferentes alimentos como arepas, pan, cereales, quesos, jamón, leche, huevos, frutas; en los cuales están presentes carbohidratos, lípidos y proteínas, que pueden ser complementados a media mañana con una merienda ligera (frutas, yogurts, galletas, etc) que permita llegar al mediodía con el apetito suficiente para consumir esa otra comida importante: el almuerzo, del que escribiremos en otra oportunidad.
Esperamos que al culminar esta lectura comience a desayunar a la hora adecuada para ayudar a mantenerse bien. ¡Salud y buen provecho!

















