A diario escuchamos sobre el daño que generan los refrescos, o sodas, en nuestro organismo pero ¿realmente estamos conscientes de lo que significa tomarlos? Es casi comprobable que la mayoría de las personas que consumen estos no conocen los efectos negativos que causan todos sus componentes, e incluso si son dietéticos.
Compruébelo usted mismo haciendo el siguiente ejercicio: tome en sus manos un refresco y no lo consuma antes de leer cuidadosamente cuáles son sus ingredientes. Seguramente encontrará algunos como agua carbonatada, color caramelo, aspartame, fenilamina, ácido fosfórico, benzoato de potasio, ácido cítrico, cafeína, agua. Pues bien, si no conoce de qué se tratan, aquí le damos algunas de las funciones que cumple cada uno.
Agua carbonatada: Es un agua sin saborizantes que contiene dióxido de carbono. Se atribuye a esta la producción de cálculos renales.
Color caramelo: Este color está compuesto de carbohidratos y es un agente colorante alimentario. El caramelo que posee está producido con amoníaco, y como resultado disminuyen la cantidad de vitamina B6 en el cuerpo, gracias a esto disminuye también la metabolización de carbohidratos, proteínas y el glucógeno muscular, lo que genera y contracciones musculares involuntarias.
Aspartame: Este es un edulcorante dietético 150 veces más dulce que el azúcar. Está compuesto por ácido aspártico y fenilamina. Se ha comprobado que puede producir daños en células cerebrales e incluso causar tumores cerebrales. También hace al organismo más propenso a infecciones urinarias ya que aumenta la acidez de la orina.
Fenilamina: Es un compuesto orgánico que puede causar efectos negativos en la hemoglobina. También puede causar dolores de cabeza, latido irregular del corazón, convulsiones, entre otros.
Ácido fosfórico: Este ácido produce debilidad en la estructura ósea y contribuye al aumento de la osteoporosis, además si se consume en altos niveles puede irritar la piel y las membranas mucosas. También disminuye la absorción del hierro, lo que a su vez hace más propenso al organismo de contraer alguna anemia o infección.
Benzoato de potasio: Funciona como conservante, bactericida y fungicida. Este puede causar alergias a personas susceptibles a la aspirina o asmáticas. Además causa efectos negativos en niños con hiperactividad.
Ácido cítrico: En los refrescos no es utilizado el ácido cítrico natural que encontramos en limones, por ejemplo; pues este es artificial. Puede causar irritaciones y desgaste de la dentadura.
Cafeína: Esta sustancia se obtiene del café y su propiedad es crear adicción a quienes la consumen. La cafeína logra en el organismo efectos similares a los que producen la morfina, quinina, nicotina, cocaína y la estricnina: provoca insomnio, debilidad, fatiga , úlceras, vómitos, diarreas, hemorragias de los ojos y de la piel, cataratas, albinismo, alteración de glóbulos rojos, hidrocefalia, desgaste óseo, hiperactividad, depresión, taquicardia, dolores de cabeza y ansiedad. Al consumirse en frio aumentan los riesgos.
El agua es la única sustancia que no genera efectos negativos sino todo lo contrario, pero al estar combinada con los demás componentes se vuelve poco saludable. El problema del consumo de refrescos, por parte de un gran número de personas en todo el mundo, se hace aun más grave precisamente gracias a la sustitución del agua por estos.
¿Dietéticos?
Según algunos estudios científicos, los sustitutos del azúcar pueden causar daños cerebrales, confusión mental e incluso se sospecha que contribuye al desarrollo del Alzheimer. Asimismo, aumentan el riesgo de la diabetes y la obesidad. Los refrescos dietéticos son ricos en sustitutos del azúcar, como el aspartame.
En resumen, para que logre mantenerse bien recomendamos la nula o muy baja ingesta con respecto a los refrescos, ya que no sólo causan efectos negativos en la salud sino también estéticos, pues producen sobrepeso y obesidad. ¡Sustitúyalos por agua o jugos naturales!

















